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Archivo de Noviembre de 2012

La Medalla de la Milagrosa

El 27 de noviembre del año 1830, sábado víspera del primer domingo de Adviento, en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, en París, Francia, la Santísima Virgen se apareció en tres oportunidades a una humilde y piadosa novicia, Sor Catalina Labouré, humilde religiosa vicentina. En las tres oportunidades, Catalina vio a la Santísima Virgen, recibió mensajes y fue tratada con amorosa y maternal atención.

Maria Medalla Milagrosa

María Medalla Milagrosa

En su primera aparición, Sor Catalina relató la vidente a su confesor que la Santísima Virgen hacia las 11:30 horas de la noche del 18 de julio, oyó que alguien la llamaba por su nombre: “Sor Labouré, Sor Labouré ven a la capilla. Allí te espera la Santísima Virgen”

 

Quien la llamaba era un niño pequeño y él mismo la condujo hasta la capilla.

 

Catalina se puso a rezar y después de oír un ruido semejante al roce de un vestido de seda, vio a la Santísima Virgen sentada al lado del Altar. Catalina fue hacia Ella, cayó de rodillas apoyando sus manos en las rodillas de la Santísima Virgen y oyó una voz que le dijo: “Hija mía, Dios quiere encomendarte una misión… tendrás que sufrir, pero lo soportarás porque lo que vas a hacer será para Gloria de Dios. Serás contradicha, pero tendrás gracias. No temas”.

 

La Santísima Virgen señaló al pie del Altar y recomendó a Catalina acudir allí en los momentos de pena a desahogar su corazón pues allí, dijo, serán derramadas las gracias que grandes y chicos pidan con confianza y sencillez.

 

En su segunda aparición, la Santísima Virgen comunica a Su vidente el mensaje que quiere transmitir. Esta nueva aparición tiene tres momentos distintos. Dijo Catalina a su confesor que a la hora de la oración hacia las 5:30 de la tarde del 27 de Noviembre, oyó nuevamente el ruido semejante al roce de la seda y vio a la Santísima Virgen. La Santísima Virgen estaba en pie, sobre la mitad de un globo aplastando con sus pies a una serpiente. Tenía un vestido cerrado de seda aurora, mangas lisas; un velo blanco le cubría la cabeza y le caía por ambos lados. En sus manos, a la altura del pecho, sostenía un globo con una pequeña cruz en su parte superior. La Santísima Virgen ofrecía ese globo al Señor, con tono suplicante. Sus dedos tenían anillos con piedras, algunas de las cuales despedían luz y otras no. La Santísima Virgen bajó la mirada. Y Catalina oyó: “Este globo que ves, representa al mundo y a cada uno en particular. Los rayos de luz son el símbolo de las gracias que obtengo para quienes me las piden. Las piedras que no arrojan rayos, son las gracias que dejan de pedirme” y el globo desapareció.

 

Después, cuando el globo desapareció, las manos de la Santísima Virgen se extendieron resplandecientes de luz hacia la tierra, los haces de luz, no dejaban ver sus pies. Se formó un cuadro ovalado alrededor de la Santísima Virgen y en semicírculo, comenzando a la altura de la mano derecha, pasando sobre la cabeza de la Santísima Virgen y terminando a la altura de la mano izquierda, se leía:

“OH MARÍA SIN PECADO CONCEBIDA, RUEGA POR NOSOTROS, QUE RECURRIMOS A TI” 

Medalla de la Milagrosa

Medalla de la Milagrosa

Catalina oyó una voz que le dijo: “Haz acuñar una medalla según este modelo, las personas que la lleven en el cuello recibirán grandes gracias: las gracias serán abundantes para las personas que la llevaren con confianza”. Lo que ya parecía una medalla, se dio vuelta mostrando la letra M, coronada con una cruz apoyada sobre una barra y debajo de la letra M, los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que Catalina distinguió porque uno estaba coronado de espinas y el otro traspasado por una espada. Alrededor del monograma había doce estrellas.

 

En el curso del mes de diciembre del mismo año, Catalina fue favorecida con una nueva aparición, similar a la del 27 de Noviembre. Durante la oración de la tarde, Catalina recibió nuevamente la orden dada por la Santísima Virgen de hacer acuñar una medalla, según el modelo que se le había mostrado el 27 de Noviembre, y que se le mostró nuevamente en esta aparición. Quiso la Santísima Virgen que su vidente tuviera muy claros los simbolismos de su aparición, por eso insistió de una manera especial que el globo que ella tiene en sus manos, representa al mundo entero y cada persona en particular; en que los rayos de luz que arrojan las piedras de sus anillos, son las gracias que Ella consigue para las personas que se las piden, que las piedras que no arrojan rayos, son las gracias que dejan de pedirle; que el Altar es el lugar a donde deben recurrir grandes y chicos, con confianza y sencillez, a desahogar sus penas.

 

Después de vencer Catalina todos los obstáculos y contradicciones que le había anunciado la Santísima Virgen, en el año 1832, las autoridades eclesiásticas aprobaron la acuñación de la medalla. Una vez acuñada, se difundió rápidamente.

 

Fue el Arzobispo de París quien permitió fabricar la medalla tal cual había aparecido en la visión y al poco tiempo, empezaron los milagros, sabiendo que lo milagros y favores que se consiguen de Dios, no son por la medalla en si, que es un metal muerto sino por nuestra fe y la demostración de cariño que le hacemos a la Virgen santa, llevando su sagrada imagen.

 

Fueron tantos y tan abundantes los milagros obtenidos a través de ella, que se la llamó, la MEDALLA que cura, la MEDALLA que salva, la MEDALLA que obra milagros, y finalmente la MEDALLA MILAGROSA.

Medalla

Medalla

“Postrado ante vuestro acatamiento,
¡Virgen de la Medalla Milagrosa!
y después de saludaros en el augusto misterio
de vuestra Concepción sin mancha,
os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre,
abogada, reina y señora de todas mis acciones,
y protectora ante la majestad de Dios.

Yo os prometo, Virgen purísima, no olvidaros jamás,
ni vuestro culto, ni los intereses de vuestra gloria,
a la vez que os prometo también
promover en los que me rodean vuestro amor.
Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed
para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte.

¡Oh María sin pecado concebida!
¡Rogad por nosotros que recurrimos a Vos! Amén.”

Conferencias en el Centro Cultural de Ibercaja por el 400 Aniversario de la Cofradía Virgen de la Esperanza

400 Aniversario Cofradía Virgen de la Esperanza

400 Aniversario Cofradía Virgen de la Esperanza

La Cofradía de la Virgen de la Esperanza es una de las cofradías más antiguas de Logroño. Fue fundada en 1612 y desde entonces se dedica a fomentar la devoción a la imagen de la Virgen de la Esperanza, patrona de Logroño, que se encuentra en la Iglesia de Santiago el Real.

La Cofradía está compuesta en la actualidad por 350 cofrades, entre  hombres y mujeres que han recogido el testigo de tantos otros logroñeses que dedicaron sus esfuerzos al cuidado de la imagen y de la devoción a la Nuestra Señora la Virgen de la Esperanza y está asimismo dedicada al cuidado y fomento de la devoción a la Virgen de la Esperanza, que es patrona de la ciudad desde 1948 y Alcaldesa Mayor desde 1976.

 

Virgen de la Esperanza

Virgen de la Esperanza

Para conmemorar este cuarto centenario, el Ayuntamiento de la ciudad, ha apoyado a la Cofradía en el programa de actividades que están desarrollando a lo largo de 2012 y que ya comenzaron, el 18 de noviembre del pasado año en el mismo Día de la Virgen de la Esperanza.

La alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, hizo entrega el pasado 18 de mayo de 2012 de la Medalla de Oro de la Ciudad a la Hermana Mayor de la Cofradía de la Virgen de la Esperanza, Dña. Esperanza Hidalgo, en el marco de un pleno institucional. A todos los cofrades que han pertenecido en el trascurso de estos 400 años y en estos momentos a los que continúan con los cuidados y tradiciones de esta Cofradía, la alcaldesa agradeció sus desvelos en favor de la ciudad y de nuestra sociedad.

 

Dña. Esperanza Hidalgo

Dña. Esperanza Hidalgo

Continuando con los actos que ésta cofradía ha organizado, están programadas varias conferencias en el Centro Cultural de Ibercaja, situada en la calle Portales nº 48, dando comienzo a las 20,00 horas.

 

  • Día 27/11/2012, martes. “La imagen gótica de la Virgen de la Esperanza, patrona de la ciudad de Logroño”, por Dª Minerva Sáenz Rodríguez, profesora de de Historia del Arte de la Universidad de la Rioja.

Dña. Minerva Sáenz Rodríguez

Dña. Minerva Sáenz

  • Día 28/11/2012, miércoles. “Cuatro siglos de historia de la Cofradía de la Virgen de la Esperanza, patrona de Logroño (1612-2012), por Rvd. D. Fermín Labarga García, profesor de Historia de la Iglesia de la Universidad de Navarra y Director del Secretariado de Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño.

D. Fermín Labarga García

D. Fermín Labarga

 

III Jornadas “Fe y Religiosidad Popular” en Orihuela (Alicante)

El Director del Secretariado de HH. y Cofradías de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Rvdo. Sr. D. Fermín Labarga, pronunciará la conferencia titulada “Retos  eclesiales para las cofradías en el Año de la Fe” dentro de las III Jornadas “Fe y Religiosidad Popular” organizadas por la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de Orihuela (Alicante).

Más información en: http://www.orijornadassemanasanta.es/

 

 III Jornadas “Fe y Religiosidad Popular”

24 y 25 noviembre de 2012

Organiza: Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de Orihuela (Alicante).

Lugar: Lonja-Conservatorio (AUDITORIUM)

Dirección: C/ Aragón nº 1, entre las calles Avda. Duque de Tamames y Plaza de san Sebastián. Orihuela 03300

Teléfono: 96 530 09 43

 

24 Noviembre 2012 (sábado)

la Lonja (Auditorium)

 

  • 16,00   Recepción y Entrega de ACREDITACIONES.

Visita a exposición: “Historia de la Semana Santa en  imágenes”

  • 16,15   ENCUENTRO de la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de la Semana Santa de Orihuela con el Sr. Obispo de la Diócesis.

 

  • 17,00   ORACIÓN BIENVENIDA y APERTURA OFICIAL de las JORNADAS a cargo del Excmo. Sr. D. Jesús Murgui, Obispo de la Diócesis Orihuela-Alicante.

    D. Jesús Murgui Soriano

    D. Jesús Murgui Soriano

 

  • 18,00  CONFERENCIA: “Fe y Religiosidad Popular”

Charla-Coloquio Tema: “Fe y Religiosidad Popular”.
(Retos eclesiales para las Cofradías en el Año de la Fe)

A Cargo de: Rvdo. Sr. Dr. D. Fermín Labarga García.
Doctor en Teología y Licenciado en Periodismo. Universidad de Navarra.

 

D. Fermín Labarga

D. Fermín Labarga

19,00   ACTO LITERARIO-MUSICAL: “La Semana Santa en la poesía  oriolana”Música a cargo del Grupo de Cantores de la Primitiva Pasión “Federico Rogel”, del Grupo de Cantores de la Pasión y del Quinteto de Metales “Ginés Pérez de la Parra”.

  • 20,00   CONVIVENCIA FRATERNAL en torno a la mesa.

 

  • 21,00   MUSEO DIOCESANO DE ARTE SACRO VISITA GUIADA a exposición: “El Arte y la Fe” Recorrido ambientado por la Centuria Romana de Nuestro Padre Jesús.

 

25 Noviembre 2012 (domingo)

la Lonja (Auditorium)

 

  • 10,30   ORACIÓN MATINAL

 

  • 10,45   COMUNICACIONES: “¿Se puede ser cofrade sin Fe?”, “La acción caritativa y social de las  Cofradías” y  “Semana Santa: ¿Fe, Tradición,  Cultura o Folklore?”

 

-Tema: “¿Se puede ser cofrade sin Fe?”
A Cargo de: Rvdo. Sr. D. Jose María Fernández-Corredor, Director del Colegio Diocesano Santo Domingo.

-Tema: “La acción caritativa y social de las Cofradías”
A Cargo de: Sr. D. Jose Miguel Hernández, Profesor de Doctrina Social de la Iglesia.

-Tema: “Semana Santa: ¿Fe, Tradición, Cultura o Folklore?”
A Cargo de: Sra. Dª. Ana María Lucas, Maestra de Educación Primaria.

Modera: Sra. Dª María García Zafra, Presidenta de la Cofradía del Cristo de la Flagelación.

 

  • 12,00   MESA REDONDA: “El Arte, ¿evangeliza?”, “El refranero religioso popular” y  “Las Cofradías en el Año de la Fe”

 

-Tema: “El Arte, ¿evangeliza?”
A Cargo de: Sra. Dª. Gema Ruiz, Licenciada en Historia.

-Tema: “El refranero religioso popular”
A Cargo de: Sr. D. Tony Juan, Ingeniero Industrial Químico.

-Tema: “Las Cofradías en el Año de la Fe”
A Cargo de: Rvdo. Sr. D. Jose Antonio Moya, Consiliario de la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de la Semana Santa de Orihuela.

Modera: Sr. D. Antonio Pérez Aniorte, Delegado de la Junta Mayor de la Cofradía de “El Lavatorio”.

 

PARROQUIA SAN VICENTE FERRER

13,00   Celebración de la SAGRADA EUCARISTÍA  Presidida por el Consiliario de la Junta Mayor, Rvdo. Sr. D. Jose Antonio Moya y con la intervención del Coro LAETARE, de la propia parroquia.

COMIDA y ACTO DE CLAUSURA

14,30 Comida y acto final y de clausura de la III Jornadas “Fe y Religiosidad Popular”

 

 

La Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de la Semana Santa de Orihuela organiza, en colaboración con la Diócesis Orihuela-Alicante y el Ayuntamiento de la ciudad, las terceras jornadas sobre Fe y Religiosidad Popular que se llevarán a cabo los próximos días 24 y 25 del presente mes de noviembre en el auditorio de La Lonja.

Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de Orihuela

Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de Orihuela

El contenido de este acto fue presentado por medio del presidente de la Junta Mayor, Ignacio Martínez, el consiliario de la misma, el reverendo José Antonio Moya, y los representantes del comité organizativo, Paco Costa, Pablo Lorenzo y José Miguel Hernández. Según han desvelado estos últimos, la apertura de las jornadas correrá a cargo del Obispo de la Diócesis, Jesús Murgui, a las cinco de la tarde del sábado día 24. En la misma jornada tendrá lugar, a las 18 horas, una conferencia titulada “Fe y Religiosidad Popular (Retos eclesiales para las cofradías en el año de la FE) a cargo de Fermín Labarga García, doctor en Teología y licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra. Una hora después se celebrará un acto literario-musical titulado “La Semana Santa en la Poesía oriolana” que fusionará música y poesía, a cargo del Quinteto de Metales “Ginés Pérez de la Parra”, el grupo de Cantores de la Primitiva Pasión de “Federico Rigel” y el grupo de Cantores de la Pasión, todo ello coordinado por Pablo Lorenzo y Rafa Lozano. Para finalizar el día, habrá a las 21 horas, una visita guiada a la exposición “El arte y la Fe” del Museo Diocesano de Arte Sacro, acompañados por la Centuria Romana de Nuestro Padre Jesús.

Para el domingo día 25 de noviembre, está programada de 10:45 a 11:45, una serie de comunicaciones con los títulos “¿Se puede ser cofrade sin fe?”, “La acción caritativa y social de las cofradías” y “Semana Santa: ¿Fe, tradición, cultura o folclore?”, a cargo del director del colegio de Santo Domingo, José María Fernández-Corredor; el profesor de Doctrina Social de la Iglesia, José Miguel Hernández, y la maestra de Educación Primaria, Ana María Lucas, respectivamente. Moderará la mesa la presidenta de la Cofradía de la Flagelación, María García Zafra. Seguidamente, de 12 a 12:45 horas, habrá una mesa redonda en la que participarán Gema Ruiz, licenciada en Historia; Toni Juan, ingeniero Industrial Químico, y José Antonio Moya, Consiliario de la Junta Mayor. Todos ellos tratarán, bajo la moderación de Antonio Pérez Aniorte, delegado ante la Junta Mayor de la Cofradía de El Lavatorio, temas como “El arte ¿evangeliza?”, “El refranero Religioso Popular” y “Las Cofradías en el año de la Fe”.

A las 13 horas, tendrá lugar una eucaristía en la Parroquia de San Vicente Ferrer y la clausura de las jornadas será a las 14:30 horas.

 

Festividad de CRISTO REY del universo

Festividad de Cristo Rey del universo

Una de las fiestas más importantes del calendario litúrgico es la festividad de Cristo Rey donde celebramos que Cristo, “el ungido”, es sin duda, el Rey del universo. Su Reino es el Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, del amor y la paz.

Haciendo un poco de historia de esta festividad, fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de Marzo de 1925, queriendo con ella motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de nuestra Iglesia es Cristo Rey. En un principio fue fijada en el domingo anterior a la solemnidad de todos los santos. La Iglesia, ciertamente, no había esperado dicha fecha para celebrar el soberano señorío de Cristo: Epifanía, Pascua, Ascensión, son también fiestas de Cristo Rey, y si Pío XI estableció esa fiesta, fue como él mismo dijo explícitamente en la encíclica Quas primas, con una finalidad de pedagogía espiritual. Posteriormente, en 1970, se movió la fecha de la celebración dándole un nuevo sentido, al cierre del año litúrgico y así se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el alfa y el omega, el principio y el fin. Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio. El Reino de Cristo es eterno y universal, es decir, para siempre y para todos los hombres.

Sabemos que el Reino de Cristo ya ha comenzado, pues se hizo presente en la tierra a partir de su venida al mundo hace dos mil años, pero reinará definitivamente sobre todos los hombres, cuando vuelva al mundo con toda su gloria al final de los tiempos.

El año litúrgico llega a su fin. Desde que lo comenzamos, hemos ido recorriendo el círculo que describe la celebración de los diversos misterios que componen el único misterio de Cristo: desde el anuncio de su venida (Adviento), su nacimiento (Navidad), presentación al mundo (Epifanía) hasta su muerte y resurrección (Ciclo Pascual), y la cadencia semanal del ciclo ordinario de cada domingo.

 ¿Pero por que decimos que Cristo es Rey?

Desde la antigüedad se ha llamado Rey a Jesucristo, en sentido metafórico, en razón al supremo grado de excelencia que posee y que le encumbra entre todas las cosas creadas. Así, reina sobre los hombres porque El es la Verdad y porque los hombres necesitan beber de El y recibir obedientemente la verdad .

Sin embargo, profundizando en el tema, es evidente que también en sentido propio y estricto le pertenece a Jesucristo como hombre el título y la potestad de Rey, ya que del Padre recibió la potestad, el honor y el reino; además, siendo Verbo de Dios, cuya sustancia es idéntica a la del Padre, no puede menos de tener común con él lo que es propio de la divinidad y, por tanto, poseer también como el Padre el mismo imperio supremo y absolutísimo sobre todas las criaturas.

Ahora bien, que Cristo es Rey lo confirman muchos pasajes de las Sagradas Escrituras y del Nuevo Testamento. Esta doctrina fue seguida por la Iglesia –reino de Cristo sobre la tierra- con el propósito celebrar y glorificar durante el ciclo anual de la liturgia, a su autor y fundador como a soberano Señor y Rey de los reyes.

En el Antiguo Testamento, por ejemplo, adjudican el título de rey a aquel que deberá nacer de la estirpe de Jacob; el que por el Padre ha sido constituido Rey sobre el monte santo de Sión y recibirá las gentes en herencia y en posesión los confines de la tierra.

Además, se predice que su reino no tendrá límites y estará enriquecido con los dones de la justicia y de la paz: “Florecerá en sus días la justicia y la abundancia de paz… y dominará de un mar a otro, y desde el uno hasta el otro extrema del orbe de la tierra“.

Por último, aquellas palabras de Zacarías donde predice al “Rey manso que, subiendo sobre una asna y su pollino”, había de entrar en Jerusalén, como Justo y como Salvador, entre las aclamaciones de las turbas, ¿acaso no las vieron realizadas y comprobadas los santos evangelistas?

En el Nuevo Testamento, esta misma doctrina sobre Cristo Rey se halla presente desde el momento de la Anunciación del arcángel Gabriel a la Virgen, por el cual ella fue advertida que daría a luz un niño a quien Dios había de dar el trono de David, y que reinaría eternamente en la casa de Jacob, sin que su reino tuviera jamás fin.

El mismo Cristo, luego, dará testimonio de su realeza. El mismo respondió a Pilato confirmándolo, aunque también añadió: “Pero mi reino no es de aquí”.

Ora en su último discurso al pueblo, al hablar del premio y de las penas reservadas perpetuamente a los justos y a los réprobos; ora al responder al gobernador romano que públicamente le preguntaba si era Rey; ora, finalmente, después de su resurrección, al encomendar a los apóstoles el encargo de enseñar y bautizar a todas las gentes, siempre y en toda ocasión oportuna se atribuyó el título de Rey y públicamente confirmó que es Rey, y solemnemente declaró que le ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.

Pero, además, ¿qué cosa habrá para nosotros más dulce y suave que el pensamiento de que Cristo impera sobre nosotros, no sólo por derecho de naturaleza, sino también por derecho de conquista, adquirido a costa de la redención? Ojalá que todos los hombres, bastante olvidadizos, recordasemos cuánto le hemos costado a nuestro Salvador, ya que con su preciosa sangre, como de Cordero Inmaculado y sin tacha, fuimos redimidos del pecado. No somos, pues, ya nuestros, puesto que Cristo nos ha comprado por precio grande; hasta nuestros mismos cuerpos son miembros de Jesucristo.

Jesús nos habla de las características de su Reino a través de varias parábolas. Dice de su reino que:

“es semejante a un grano de mostaza que uno toma y arroja en su huerto y crece y se convierte en un árbol, y las aves del cielo anidan en sus ramas”;

“es semejante al fermento que una mujer toma y echa en tres medidas de harina hasta que fermenta toda”;

“es semejante a un tesoro escondido en un campo, que quien lo encuentra lo oculta, y lleno de alegría, va, vende cuanto tiene y compra aquel campo”;

“es semejante a un mercader que busca perlas preciosas, y hallando una de gran precio, va, vende todo cuanto tiene y la compra”.

Cristo reina ya, mediante la Iglesia

“Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor de muertos y vivos” (Rm 14,9). La Ascensión de Cristo al Cielo significa su participación, en su humanidad, en el poder y en la autoridad de Dios mismo. Jesucristo es Señor: posee todo poder en los cielos, y en la tierra. Él está “por encima de todo principado, Potestad, Virtud, Dominación” porque el Padre “bajo sus pies sometió todas las cosas”.

Para lograr que Jesús reine en nuestra vida, en primer lugar debemos conocer a Cristo. La lectura y reflexión del Evangelio, la oración personal y los sacramentos son medios para conocerlo y de los que se reciben gracias que van abriendo nuestros corazones a su amor. Se trata de conocer a Cristo de una manera experiencial y no sólo teológica.

¿Como acercarnos a Cristo Rey?

Acerquémonos a la Eucaristía, Dios mismo, para recibir de su abundancia. Oremos con profundidad escuchando a Cristo que nos habla.

Al conocer a Cristo empezaremos a amarlo de manera espontánea, por que Él es toda bondad. Y cuando uno está enamorado se le nota.

El tercer paso es imitar a Jesucristo. El amor nos llevará casi sin darnos cuenta a pensar como Cristo, querer como Cristo y a sentir como Cristo, viviendo una vida de verdadera caridad y autenticidad cristiana. Cuando imitamos a Cristo conociéndolo y amándolo, entonces podemos experimentar que el Reino de Cristo ha comenzado para nosotros.

Por último, vendrá el compromiso apostólico que consiste en llevar nuestro amor a la acción de extender el Reino de Cristo a todas las almas mediante obras concretas de apostolado. No nos podremos detener. Nuestro amor comenzará a desbordarse.

Dedicar nuestra vida a la extensión del Reino de Cristo en la tierra es lo mejor que podemos hacer, pues Cristo nos premiará con una alegría y una paz profundas e imperturbables en todas las circunstancias de la vida.

Día de la Iglesia Diocesana.

Hoy se celebra el Día de la Iglesia Diocesana.  Además de nuestras oraciones y rezos que son de suma importancia y necesidad, necesitamos dar nuestro apoyo económico. Tenemos en nuestras manos y hoy de manera especial, ayudar y contribuir a las necesidades de nuestra Iglesia, comencemos por la más cercana a nosotros, es decir la de La Rioja.

Empezando por nuestras oraciones, incluyamos también nuestra generosa aportación hoy en las diferentes colectas a favor del Día de la Iglesia Diocesana: “¡Ayuda a tu parroquia, ganamos todos!” es el lema de este año.

Seamos generosos y tengamos como ejemplo a la  viuda que San Marcos nos contaba en el evangelio del domingo pasado. No temamos en compartir lo que tenemos…………….

Pensemos en todo el bien y la gran extensión del mismo, con la necesidad actual de muchos de nosotros.

La labor que desarrolla la Iglesia en todo el mundo, en misiones, en proyectos, actividades asistenciales y en definitiva en caridad son grandiosas. Y nosotros, como miembros de esta Iglesia, queremos contribuir en su sostenimiento y mantenimiento. Aportemos nuestro grano de arena pues. Hoy, que se note esa ayuda a la parroquia.

Nuestro Obispo Diocesano, D. Juan José Omella, en la publicación de PUEBLO DE DIOS hace la siguiente petición de colaboración

“Como en años anteriores, me veo en la obligación – gustosa obligación – de extender mi mano de Obispo, como se ha hecho siempre a lo largo de nuestra historia, y pediros a los católicos de La Rioja, y también a aquellos que sin ser creyentes tienen un alto concepto de la misión de la Iglesia, que la ayudéis en sus múltiples necesidades. Vuestra aportación, hoy más importante y meritoria que nunca por la desolación de la crisis, tiene un destino con muchos flecos, todos ellos de suma importancia: la actividad pastoral y sacramental que sacan adelante 199 sacerdotes riojanos en activo, junto con los laicos y religiosos que colaboran en catequesis, pastoral familiar, pastoral juvenil etc. etc.; la actividad de Cáritas Diocesana que ha librado de la angustia a más 15.000 personas en lo que va de año, aparte de Manos Unidas que con sus proyectos de desarrollo ha beneficiado a más de 100.000 personas del Tercer Mundo en el mismo espacio de tiempo; la atención a otras obras asistenciales, como la pastoral penitenciaria, con más de 400 reclusos beneficiados, además de sus familiares; la pastoral de la salud, con más de 500 voluntarios, al cuidado de los enfermos. ¿Y qué decir de la actividad evangelizadora, con 265 misioneros/as riojanos que tenemos repartidos por todo el mundo? ¿Y los más de 15.000 alumnos que se benefician de la formación que ofertan 26 centros católicos en La Rioja? Dejo para el final de esta enumeración la labor que la iglesia diocesana hace en lo que a rehabilitación y conservación del patrimonio cultural y artístico se refiere, en forma de templos, ermitas, labor que no es económicamente rentable pero sí absolutamente necesaria para todo nuestro contexto social. En lo que va de año la diócesis ha invertido exactamente la cantidad de 1.461.528 euros en la atención a nuestro patrimonio religioso.
Queridos lectores de “Pueblo de Dios”: tengo la seguridad de que a mi mano tendida responderéis con la generosidad y buen ánimo que siempre lo habéis hecho. Son tiempos duros, difíciles, de extrema necesidad. Estar a la altura es de hombres y mujeres esforzados y generosos. No olvidéis que Dios no se a dejar gana en generosidad.
¡Que Él os bendiga y haga de todos nosotros fuente de esperanza y de gozo en estos momentos tristes y angustiosos!
Ayudando a la Iglesia, ayudando en concreto a tu parroquia, ganamos todos.
Con mi afecto y bendición,”

+ Juan José Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño