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Archivo de Abril de 2014

Homosexualidad (III): VALORACIÓN MORAL

(Homosexualidad – III)

Ayer apuntaba algún dato estadístico para contextualizar el asunto que nos ocupa (la homosexualidad). Sin embargo, desde el punto de vista moral, el número de personas que adopta una u otra conducta no hace la virtud ni el pecado, tampoco determina su excelencia o gravedad[i].

¿Por qué esta referencia a la valoración moral? Desde luego no es porque discrimine a las personas según su tendencia o usos sexules. Es porque justamente esta perspectiva es la realmente importante (mucho más que la consideración social general); porque la dignidad humana se cifra, sobre todo, en la capacidad que tenemos para promover la verdad y el bien; porque discernir, considerando la palabra de Dios o su mirada, nos hace más libres, felices, entregados, fuertes, justos, rebeldes contra los atropellos o abusos del mal, y más vitales.

En el caso de la homosexualidad, como en el de todos los temas moralmente controvertidos, la pregunta no es ¿qué razones justifican mejor mi conducta? sino, ¿cuál es la voluntad de Dios al respecto y, por consiguiente, cuál es la actitud a tomar y/o el comportamiento más justo en el sentido bíblico de la palabra?

También les prometí explicar qué quiere decir que la Iglesia distingue: entre la inclinación homosexual (u homosexualidad) y la actividad homosexual”, y entre “la maldad objetiva de la actividad homosexual y la responsabilidad subjetiva de quien la realiza.”

La inclinación homosexual no es pecado en sí misma. Uno puede sentir odio, vergüenza, miedo, amor, o estar tentado, o desear cualquier cosa ilícita, y no ser consecuente con sus sentimientos y deseos para no perjudicar, abandonar, atacar o apropiarse de algo o alguien. Los sentimientos y los deseos no nos hacen “mala gente”, pero sí nos inclinan, con bastante fuerza, a actos que son pecado y que por ello implican consecuencias negativas sobre uno mismo o sobre terceros.

Si se mantiene un juicio crítico bien formado, se ejercita la propia voluntad – como hacemos, p. ej., con los abdominales – y si se dispone de la humildad justa para pedir ayuda (del cielo y de otras personas), sentirse homosexual no supondrá “sentirse condenado”.

La maldad objetiva de la actividad homosexual y la responsabilidad subjetiva de quien la realiza también son cosas distintas. Al decir esto no se escusa subjetivamente a las personas que practican actos homosexuales. Sólo se reconoce que – a veces – la ignorancia, el abuso de otras personas, influencias ambientales muy fuertes, etc., pueden conducir a realizar actos no totalmente libres. Ello no obstante, se mantiene la condena de los actos homosexuales por ser gravemente malos en sí mismos.

¿Por qué se consideran gravemente malos los actos homosexuales? El Catecismo de la Iglesia Católica contesta así: “la Sagrada Escritura los presenta como depravaciones graves (cf. Gen 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual”. (nº 2357).

Renovando la confianza en el amor de nuestro padre Dios – que ni engaña, ni manipula -, les reto a dejarse llevar por la curiosidad para entender el significado profundo de estas razones: lean y pregunten al Magisterio de la Iglesia, y a otras fuentes, con el corazón y la mente abiertos.

[i] El pecado es grave cuando se dan simultáneamente estas tres cosas: 1- que la materia sea gravemente mala (en sí o en sus circunstancias), o que se crea que es grave, aunque de suyo no lo sea; 2- que al obrar conozca que es grave; 3- la voluntad de hacer aquello que es grave.

Homosesualidad 4Dicen que la vida tiene cuatro fases: amar, sufrir, luchar y vencer.
Quien ama, sufre; quien sufre, lucha; y el que lucha, vence. Siempre

 

 

 

 

 

 

 

 

Mito 2 acerca de la homosexualidad: Los antiguos griegos practicaban la homosexualidad libremente, al igual que sus grandes filósofos.
Esto es incorrecto. Durante la Edad de Oro de Atenas, la práctica de la homosexualidad fue declarada contra la ley y se la castigaba severamente. A pesar de lo que ciertos eruditos puedan decir, los escritos de Sócrates y Platón demuestran claramente que ellos, no sólo no eran homosexuales, sino que se oponían vehementemente a la conducta homosexual. Platón mismo fue víctima de sodomía por parte de un regente homosexual, una experiencia que él condenó como la más degradante y humillante de su vida. (www.Aciprensa, Mitos acerca del homosexualismo)

Homosexualidad (II): DATOS A TENER EN CUENTA

(HOMOSEXUALIDAD – II)

Quisiera ofrecerles una referencia sólida sobre la homosexualidad para que puedan empezar a elaborar su propio juicio al respecto, pero no es nada fácil. No dispongo del espacio o la pericia profesional suficientes para sintetizar con precisión irrefutable, aquí y ahora, los argumentos que se dan en favor y en contra de su consideración como enfermedad psiquiátrica. Sin embargo, me queda claro que es un tema muy doloroso.

En el caso de los padres: no saben si “lo de su hijo/a” es algo normal y hay que dejarlo – como se deja que los zurdos utilicen la mano izquierda -, o si por el contrario hay que buscar el consejo de un especialista (¿Sexólogo? ¿Psicoterapeuta? ¿Psiquiatra?); si poner tratamiento al joven o no; si hacerlo supondría violentar el desarrollo de su personalidad (psicología y espiritualidad), o si no hacerlo equivaldría a desampararle ante una enfermedad grave. Cuando su hijo/a les dice “soy homosexual”, lo temen todo y temen lo peor: que su hijo sufra psicológicamente, que se convierta en un degenerado, que no tenga pareja estable ni logre ser feliz, que contraiga el SIDA, que no alcance una madurez equilibrada, o el qué dirán si le da por vivir en plan “reinona gay”.

En el caso de los homosexuales, el dolor experimentado viene a través del desconcierto (al principio), los insultos (mariquita, invertido, esto, lo otro), las crisis de identidad y el esfuerzo por aparentar normalidad, el sentido de culpabilidad, la rebelión contra Dios por permitir que sufran de esa manera, las escapadas de casa buscando ambientes más impersonales o libertinos donde no se les juzgue; viene de las incursiones en el mundo de la prostitución y la pornografía, donde pierden su alma y su libertad a pedazos; o de los tratamientos hormonales y las operaciones de sexo, de la lucha constante entre su conciencia y lo que la sociedad o su familia espera de ellos…

También puedo aportarles tres datos que, quizás, les ayuden a contextualizar su búsqueda:
1- Aunque la comunidad científica internacional sacó la homosexualidad de la lista de enfermedades psiquiátricas en 1973, sigue habiendo especialistas de reconocido prestigio que admiten pacientes que piden terapia de reorientación sexual. Los cambios absolutos son infrecuentes (bastantes en el caso de adolescentes), pero los sujetos que logran cambios, aun cuando sean poco decisivos, los estiman tremendamente beneficiosos.

Por supuesto, es una obviedad necesaria afirmar aquí que ningún médico puede imponer al paciente sus principios religiosos como parte del tratamiento facultativo, y que ningún paciente homosexual puede cambiar movido sólo por la presión social-religiosa. Ha de plantearse la mudanza como una meta personal razonable.

2- Al parecer, los estudios más serios sobre la incidencia de la homosexualidad en la población mundial, aquellos realizados con grandes cantidades de personas en EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Francia, Noruega, Dinamarca y otras naciones, muestran que menos del 6% de la población estudiada ha vivido experiencias homosexuales, y que la incidencia exclusivamente homosexual es inferior al 1%, pero no hay consenso en las cifras. A sí mismo, concluyen que el estimado de homosexualidad en la población femenina es muy inferior al estimado en la población masculina.

3- La Iglesia condena todo tipo de violencia o agresión hacia estas personas. Ello no obstante, distingue entre la inclinación homosexual (u homosexualidad) y la actividad homosexual. También distingue entre la maldad objetiva de la actividad homosexual y la responsabilidad subjetiva de quien la realiza. ¿Qué significa esto? Lo explicaré.

                                                                                                                                                                                                               MARTACM

Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarla? El catecismo de la Iglesia católica explica esto de forma muy bella.
(Papa Francisco, vuelo de regreso a Roma tras la JMJ Brasil 2013)

Mito 1 acerca de la homosexualidad: siempre ha sido aceptada en la historia del mundo. Esto es falso. La práctica de la homosexualidad ha sido condenada como un tabú social y moral en todos los casos, excepto en unos pocos. Raras veces ha sido permitida, y mucho menos promovida como un estilo de vida deseable. (www.Aciprensa, Mitos acerca del homosexualismo)

Mito 1 acerca de la homosexualidad: siempre ha sido aceptada en la historia del mundo.
Esto es falso. La práctica de la homosexualidad ha sido condenada como un tabú social y moral en todos los casos, excepto en unos pocos. Raras veces ha sido permitida, y mucho menos promovida como un estilo de vida deseable. (www.Aciprensa, Mitos acerca del homosexualismo)

Santos Juan XXIII y Juan Pablo II

En pocos minutos, dos pontífices, Francisco y el emérito Benedicto XVI, concelebrarán misa de santificación de otros dos papas.

Por primera vez en la historia de la Iglesia dos papas, uno en plenos poderes y otro jubilado, concelebrarán hoy la misa en la que serán proclamados santos otros dos pontífices, en una jornada que ya se conoce como el “día de los cuatro papas”, a los que une el Concilio Vaticano II.

JUAN XXIII

Francisco canonizará a Juan XXIII, el “papa bueno”, y a Juan Pablo II “el grande”, como son ya conocidos, ante más de un millón de personas en una ceremonia en la plaza de san Pedro a la que asistirá Benedicto XVI, que hace un año sacudió los cimientos de la Iglesia al renunciar en plenas facultades mentales al papado, lo que no ocurría desde Celestino V en 1294.

Juan Pablo II

Nunca en la historia de la Iglesia se había dado una situación como la de este 27 de abril, al igual que nunca un pontífice –Benedicto XVI– había beatificado a su antecesor, como hizo el papa Ratzinger el 1 de mayo de 2011 cuando elevó a la gloria de los altares a Juan Pablo II.

CANONIZACIÓN. El papa Wojtyla será proclamado santo junto al papa Roncalli, aquel pontífice con aspecto de cura de pueblo, bonachón, que fue elegido sucesor de Pedro a finales de 1958 cuando tenía 77 años y todos pensaron que sería un papa de transición, pero que sólo tres meses sorprendió al mundo al convocar un concilio ecuménico.

Era el 25 de enero de 1959 y tres años más tarde, ante la presencia de 2.540 obispos de todo el mundo, el Papa Bueno abrió en la basílica de san Pedro el Concilio Vaticano II, al que asistió el joven teólogo alemán Joseph Ratzinger (después Benedicto XVI), como consultor y experto.

“Fue una experiencia única”, afirmó hace dos años, cuando se cumplió el medio siglo del concilio, Benedicto XVI, quien aseguró que el Vaticano II sigue siendo válido y que los documentos emanados de ese gran evento eclesial son “una brújula” que permiten a la Iglesia navegar en mar abierto “para llegar a la meta”.

El Vaticano II, uno de los eventos que marcaron el siglo XX, fue un concilio ecuménico que superó todas las expectativas, ya que rompió con cuatro siglos de Iglesia tridentina y cambió sus relaciones con la sociedad y con las otras religiones.

Del Vaticano II emanaron 16 documentos, entre ellos Gaudium et Spes, con el que se pasaba de una Iglesia encerrada en sí misma a una que se sentía parte del mundo, y Nostra Aetate, con el que se retiraron las acusaciones contra los judíos, al cancelar la acusación histórica de deicidio.

El Vaticano II reformó la liturgia, cuyo cambio más visible fue el de adaptarla a las lenguas vernáculas y el que los sacerdotes oficiasen de cara a los fieles sin darles la espalda, y dio un mayor papel a los laicos.

Las procesiones, cánticos y oraciones de los cientos de miles de fieles que ya han llegado hasta Roma para la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII convirtieron hoy a la Ciudad Eterna en una Iglesia a cielo abierto.

Las órdenes, grupos religiosos y parroquias llegadas desde todas las partes del mundo a Roma este fin de semana hacen sentir su voz y no hay rincón de la capital donde no se preparen pequeños conciertos, se escuchen canciones o se rece colectivamente.

Textos, D. Juan Lara de EFE.

 

Nuevo proyecto archivo fotográfico de Semana Santa

Desde www.logronopasion.com estamos preparando un formulario para poder reagrupar en un único archivo, todo tipo de fotografías de la Semana Santa, pudiendo clasificarlas por distintos conceptos: Cofradía, Autor, Título, Año y algún que otro dato.

De esta manera, podremos ENTRE TODOS y PARA TODOS, disponer reagrupadas montones de fotografías de todas las Cofradías tanto de Logroño como de cualquier población de La Rioja, como de cualquier localidad de España o de fuera.

muestra

Si alguien pudiera tener alguna idea o quisiera aportar alguna otra cosa para el inicio de este proyecto, puede mandar su comentario a través de éste mismo artículo en esta página.

Esperemos que en breve éste proyecto, esté en funcionamiento y que la acogida y colaboración sea buena. Muchas gracias por adelantado.

Quisiera recordar que algo parecido está ya en marcha para recoger carteles de todo tipo en el enlace http://logronopasion.com/paginas/carteles En éste enlace, podéis ver, consultar añadir y sustituir cualquier cartel de Semana Santa ó con ella relacionada de cualquier lugar.

Feliz Pascua de Resurrección.

Aleluya, Cristo ha resucitado. “Pasalo”

 

Él había de resucitar de entre los muertos.

Lectura del santo evangelio según San Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo:

– «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. »

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le hablan cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor.

Imagen del Cristo Resucitado de Logroño

Imagen del Cristo Resucitado de Logroño

Domingo de Resurrección 20/04/2014

PROCESIÓN CRISTO RESUCITADO

Si el tiempo lo permite, hoy Domingo de Resurrección, 20/04/2014, a las 11,00 horas y en el cementerio municipal se celebra la Eucaristía de Pascua de Resurrección organizada por la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén.

Al término de la misa, 12,00 salida procesional por las calles; Carretera de Navarra, Puente de Piedra, Avenida de Viana y Capitán Gaona hasta el colegio de la Compañía de María donde concluye tanto el recorrido de esta procesión como la Semana Santa 2014 en Logroño.

CRISTO HA RESUCITADO, “PASALO”

La resurrección de Jesús es medular para la fe cristiana. Si El no hubiera resucitado de entre los muertos, entonces la fe cristiana no tendría validez, siendo que Jesús mismo declaró que resucitaría de  entre los muertos al tercer día.  Por otro lado, si Jesús resucitó de entre los muertos, entonces todas sus afirmaciones son verdad y ahora podemos estar seguros que sí hay vida después de la muerte.

Jesús mismo, predijo su muerte y resurrección, y estos eventos sucedieron exactamente como él los había anunciado.

“Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.”

“Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.”

“Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre. Entonces se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; y, porque yo voy al Padre? Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla. Jesús conoció que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis? De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

“Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”

“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.”

“Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día resucitará.”

Este evento está bien documentado por numerosos recursos históricos y confiables.

Historiadores como Josefo (c.37-110 DC), Ignacio (c.50-115 DC), Justino Mártir (c.100-165 DC) y Tertuliano (c.160-220 DC) estuvieron convencidos de la autenticidad de la resurrección.  Sus escritos validan los relatos de los escritores bíblicos, quienes conforme a los teólogos bíblicos, registraron el evento tan temprano como el año 37 DC y no más tarde del año 64 DC.

Además, otros historiadores del primer y segundo siglo incluyendo a Cornelio Tácito, Suetonio, Plinio Segundo, y Luciano de Samosata reconocieron el impacto que este evento increíble tuvo sobre la gente de esa época.

La resurrección es la única explicación aceptable del sepulcro vacío.

Los soldados romanos celosamente vigilaban la tumba donde el cuerpo de Jesús se encontraba. Además, la entrada al sepulcro estaba sellada con una enorme roca.  La guardia romana, que normalmente se componía de 16 miembros, hubiesen hecho imposible para los discípulos–quienes, a propósito, estaban acobardados por el miedo a perder sus propias vidas–robar el cuerpo. Si, como algunos aseguran, Jesús no estaba muerto, sino solamente debilitado, los soldados y la roca hubiesen evitado su escape.  Después de haber sido golpeado y flagelado, colgado en una cruz por seis horas, traspasado con una lanza por su verdugos para asegurar su muerte, y envuelto, como la  costumbre, en 100 libras de lino y especias, Jesús no hubiese estado en condición alguna para rodar una roca de dos toneladas cuesta arriba, ni ser más ágil que 16 soldados romanos y después aparecerse radiantemente a sus discípulos.

Los líderes judíos de la época fácilmente pudieron haber refutado  todas las aseveraciones sobre la resurrección simplemente al reponer el cuerpo, pero no pudieron porque no había cuerpo.

Hubo numerosos testigos de la resurrección.

Después de que él  resucitó de entre los muertos, Jesús apareció por lo menos diez veces a los que le conocían y a más de 500 personas a la misma vez.  Estas apariciones no fueron alucinaciones; Jesús comió y habló con sus seguidores y ellos le tocaron su cuerpo resucitado.

“Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.”

“Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.”

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; Y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; Y que se apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; Y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.”

La resurrección es la única  explicación razonable para el comienzo del movimiento Cristiano.

La Iglesia Cristiana nació en la misma ciudad donde Jesús fue públicamente ejecutado y sepultado.  La creencia en un Jesús resucitado tuvo que haber sido auténtica para haberse enraizado en Jerusalén y crecido hasta abarcar el mundo entero.  La Iglesia Cristiana es ahora la institución más grande que existe y ha existido en la historia de la humanidad.   Claramente, esto hubiese sido imposible si la resurrección fuese solamente un cuento.

La resurrección es la única explicación lógica para la transformación de los discípulos. 

Ellos abandonaron y negaron a Jesús antes de su juicio público; después de su muerte ellos estaban desalentados y temerosos.  Aún, después de su resurrección y su experiencia en Pentecostés, estos mismos desalentados hombres y mujeres fueron transformados por el sobrenatural poder de Cristo resucitado.  En su nombre, ellos pusieron de cabeza al mundo .  Muchos perdieron la vida por su fe, otros fueron terriblemente perseguidos.  Su valiente comportamiento no tiene sentido aparte de su convicción de que Jesucristo fue verdaderamente resucitado de entre los muertos- un hecho digno por el cual morir.

A través de los siglos, los grandes teólogos que han considerado las pruebas de la resurrección han creído, y todavía creen, que Jesús está vivo.

Después de haber sopesado la evidencia de la resurrección dada por los escritores de los Evangelios, Simón Greenleaf, una eminencia sobre asuntos legales de la Escuela de Leyes de la Universidad de Harvard, concluyó:

“Sería imposible que ellos hubieran persistido en afirmar las verdades que han narrado, de no ser por el hecho de que Jesús sí resucitó de entre los muertos.”

El señor Greenleaf, fue un profesor judío que se convirtió en un seguidor de Jesús, el Mesías, después de estudiar los hechos por sí mismo.

Después de haber sopesado esta evidencia, ¿Cual es su conclusión, digo la de usted? ¿Usted cree que Jesús está vivo?  Todo aquel que cree que El en verdad ha resucitado, puede recibir el regalo de la vida eterna y experimentar una relación personal con él.  Descubra cómo usted puede comenzar esta relación duradera.

Podemos analizar los hechos y pruebas.

Jesús Resucitado

Pruebas de la Resurrección.  

La máxima obra de Dios, la Resurrección de su Hijo, no tuvo testigos. Sin embargo sí se puede comprobar; hay “evidencias”: El sepulcro vacío.- Los cuatro evangelistas lo mencionan. Lo reconocen incluso los soldados, los sacerdotes y las autoridades romanas. Aunque no es una prueba directa, es un signo especial, es el primer paso para el reconocimiento de la Resurrección. Juan dice: “Vió y creyó (20,8).

Las apariciones del Resucitado.- En ellas se basa el argumento definitivo para afirmar la Resurrección. NO FUERON VISIONES subjetivas, sino HECHOS OBJETIVOS, HISTÓRICOS. Se describen (en los últimos capítulos de los evangelios), como presencia real y hasta carnal de Jesús; come, camina, deja que lo toquen, conversa con ellos. Son una base sólida de la fe en la Resurrección. El testimonio de los que creemos.- Aunque no hubo testigos de la resurrección, sí los hay del Resucitado. Quienes lo vieron comenzaron a decir que el “Crucificado estaba vivo” y así es como surge la Iglesia. Nuestra fe procede de los primeros que creyeron y continuamos hoy transmitiendo esa misma fe en Jesús de Nazaret que murió por nosotros, y que RESUCITÓ como primicia de lo que será nuestra propia resurrección. ¡desde hace dos mil años, hombres y mujeres han dado testimonio de la fe en la Resurrección y así seguirá ocurriendo hasta el fin de los tiempos! .

¿Qué se entiende por Resurrección de Jesús?. La Resurrección de Jesús es un HECHO REAL, HISTÓRICO -como todo lo que dicen los Evangelios sobre Jesús de Nazaret- y META HISTÓRICO, – va más allá, pues anticipa nuestra propia resurrección-. Cuando pienses en esta VERDAD DE FE, toma en cuenta estas cuatro afirmaciones:

1.              La resurrección de Jesús no es una vuelta a su vida anterior, para volver a morir de nuevo. Jesús entra en la vida definitiva de Dios; es “exaltado” por Dios (Hch 2,23); es una vida diferente a la nuestra. (Rm 6, 9-10)

2.              Jesús resucitado no es una “alma inmortal”, ni un fantasma. Es un hombre completo, con cuerpo, vivo, concreto, que ha sido liberado de la muerte, del dolor, de las limitaciones materiales, con todo lo que constituye su personalidad.

3.              Dios interviene, no para volver a unir el cuerpo y el alma de Jesús, sino que ocurre un nuevo prodigio, una intervención creadora de Dios. El Padre actúa con su fuerza creadora y poderosa, levantando al muerto Jesús a la vida definitiva y plena.

4.              No se trata de que Jesús resucitó “en la fe” de sus discípulos, o “en su recuerdo”. Es algo que aconteció verdaderamente en el muerto Jesús y no en la mente o en la imaginación. Jesús realmente ha sido liberado de la muerte y ha alcanzado la vida definitiva de Dios.

 

Significado de la Resurrección Con la Resurrección de Jesús, Dios afirma cosas muy importantes:

·                 Dios estaba de parte de Jesús, le da la razón en todo lo que hizo y dijo y se la quita a quienes estaban en su contra.

·                 Rehabilita su causa y su persona: Jesús es su Hijo, el Cristo, el Mesías esperado.

·                 Dice a la Iglesia naciente que su misión está fundada no solamente en el hecho histórico, sino en la experiencia pascual, en el encuentro de cada cristiano con Jesús Resucitado.

·                 Es la anticipación de la meta de la historia; hace surgir una fuerza dinámica e invita a un programa de vida para cada hombre.

·                 Hay un nuevo horizonte para la vida y nuevo sentido para la muerte. La vida es un camino que se puede andar con esperanza, pues la muerte no es el fin del hombre, sino el medio para volver a su destino final: Dios Padre.

 

El encuentro del hombre con el Resucitado En los evangelios se describen varios “encuentros” de Jesús Resucitado con varios de sus discípulos; hay cosas en común en estas experiencias:

1.              Jesús se “deja ver”, para que salgan de su incredulidad y de su desconcierto.

2.              El encuentro afecta a la totalidad de sus personas: transforma el miedo en celo por el evangelio; la ignorancia por sabiduría; la debilidad por fortaleza; la tristeza por alegría. (Gal 1,23)

3.              Les descubre los enigmas de la fe: “se les abren los ojos” “ven y creen”.

4.              Los encuentros siempre conducen a una llamada a la evangelización “vayan y digan” (Mt 28, 18-20; Mc 16,15; Lc 24,28; Jn 20,21).

5.              Comprenden que deben vivir su vida cotidiana con otro sentido y otra profundidad, el encuentro con el Resucitado es una experiencia prolongada en la vida. (2Cor 4,10).

 

Se buscan testigos del Resucitado Jesús dijo a Tomas: “Tu crees porque has visto. Felices los que creen sin haber visto” (Jn 20, 29)

Estas palabras de Jesús: “Felices los que creen sin haber visto“, se refieren a nosotros, a los cristianos de hoy que seguimos encontrando a Cristo Resucitado, aunque “no lo veamos” con los ojos del cuerpo, los efectos que se producen son exactamente los mismos: somos “felices”, porque tenemos la certeza de que creemos en algo real; porque tenemos una esperanza diferente a quienes no creen; porque vamos por la vida luchando por hacer realidad el sueño de Jesús: vivir el Reino de Dios entre los hombres.

Piensa, a quién le debes tu fe: ¿a tus padres?, ¿a un sacerdote?, ¿a un catequista?, ¿a algún amigo?. La fe es un don de Dios que recibimos en el bautismo, pero también es consecuencia del testimonio de alguien que ya se encontró con Jesús Resucitado. Quizá tú has sido la causa de la fe de alguna persona. ¡felicidades!, esa es la tarea de todos los cristianos.

Pero…. si tu eres alguien que siente que su fe no es firme, es probablemente porque no has hallado a alguien que te de testimonio de su encuentro con Jesús Resucitado, ¿o no lo has querido ver? ¡no te desanimes!. Vale la pena que busques entre las personas que conoces; busca a alguien que ya lo haya encontrado, desde luego tienes que entrar en el “ambiente” donde están estas personas: es gente común, pero se distingue en que vive los valores cristianos: la verdad, la justicia, el amor y la paz; seguramente están entre tus compañeros de trabajo o de escuela; quizá entre tus vecinos; ven a Misa los domingos, o acércate a algún grupo parroquial; puedes encontrar aquí a esos testigos de la Resurrección que viven inmersos en el mundo transmitiendo el amor de Jesús de Nazaret.

Cada vez que veas a alguien que vive esos valores del Reino de Dios, es porque es un Testigo del Resucitado; obsérvalo, pregúntale por qué cree y por qué vive de tal manera. Con toda seguridad su testimonio de contagiará y tú también serás un testigo más, ayudando a Jesús a transformar al mundo.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!