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Archivo de junio de 2015

Sagrado Corazón de Jesús

Corazón

La Iglesia celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús el viernes posterior al segundo domingo de pentecostés, siendo además durante  todo el mes de junio,  dedicado por la piedad cristiana al Corazón de Cristo.

Hay quien podría pensar que la devoción al Sagrado Corazón es algo trasnochado, propio de otras épocas, pero ya superado en el momento actual. Sin embargo, el Papa Juan Pablo II, en la carta entregada al Prepósito General de la Compañía de Jesús, P. Kolvenbach, en la Capilla de San Claudio de la Colombière, el 5 de octubre de 1986, en Paray-le-Monial, animaba a los Jesuitas a impulsar esta devoción:

“Sé con cuánta generosidad la Compañía de Jesús ha acogido esta admirable misión y con cuánto ardor ha buscado cumplirla lo mejor posible en el curso de estos tres últimos siglos: ahora bien, yo deseo, en esta ocasión solemne, exhortar a todos los miembros de la Compañía a que promuevan con mayor celo aún esta devoción que corresponde más que nunca a las esperanzas de nuestro tiempo”.

La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, cuando se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. La devoción al Sagrado Corazón está por encima de otras devociones porque veneramos al mismo Corazón de Dios. Pero fue Jesús mismo quien, en el siglo diecisiete, en Paray-le-Monial, Francia, solicitó, a través de una humilde religiosa, que se estableciera definitiva y específicamente la devoción a su Sacratísimo Corazón.

Sagrado Corazón de JesúsEl 16 de junio de 1675 se le apareció Nuestro Señor y le mostró su Corazón a Santa Margarita María de Alacoque. Su Corazón estaba rodeado de llamas de amor, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y, del interior de su corazón, salía una cruz. Santa Margarita escuchó a Nuestro Señor decir: “He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud, irreverencia y desprecio, en este sacramento de amor.”

Con estas palabras Nuestro Señor mismo nos dice en qué consiste la devoción a su Sagrado Corazón. La devoción en sí está dirigida a la persona de Nuestro Señor Jesucristo y a su amor no correspondido, representado por su Corazón. Dos, pues son los actos esenciales de esta devoción: amor y reparación. Amor, por lo mucho que Él nos ama. Reparación y desagravio, por las muchas injurias que recibe sobre todo en la Sagrada Eucaristía.

Anteriormente a dicha aparición el mismo Jesús Nuestro Señor, igualmente a través de Santa Margarita María en mayo de 1673, le dio a para aquellas almas devotas a su Corazón “Las Doce Promesas del Sagrado Corazón”:

  • Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.
  • Les daré paz a sus familias.
  • Las consolaré en todas sus penas.
  • Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte.
  • Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas.
  • Los pecadores encontrarán en mi Corazón un océano de misericordia.
  • Las almas tibias se volverán fervorosas.
  • Las almas fervorosas harán rápidos progresos en la perfección.
  • Bendeciré las casas donde mi imagen sea expuesta y venerada.
  • Otorgaré a aquellos que se ocupan de la salvación de las almas el don de mover los corazones más endurecidos.
  • Grabaré para siempre en mi Corazón los nombres de aquellos que propaguen esta devoción.
  • Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.

El fundamento del culto al Corazón de Jesús lo encontramos precisamente en el misterio de la Encarnación del Verbo, quien, siendo “consustancial al Padre”, “por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre”.

Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre, de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad que, sin dejar de ser Dios, asumió una naturaleza humana para realizar nuestra salvación.

El Corazón de Jesús es un corazón humano que simboliza el amor divino. La humanidad santísima de Nuestro Redentor, unida hipostáticamente a la Persona del Verbo, se convierte así para nosotros en manifestación del amor de Dios. Sólo el amor inefable de Dios explica la locura divina de la Encarnación: “tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo unigénito, para que el que crea en él no muera, sino que tenga la vida eterna” (Jn 3, 16). Es el misterio de la condescendencia divina, del anonadamiento de Aquel que “a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz” (Flp 2, 6 ss).
Sagrado Corazón

En la vida de Jesucristo se transparenta el amor del Padre: “Quien me ve a mí, ve al Padre” (Jn 14, 9): “Él, con su presencia y manifestación, con sus palabras y obras, signos y milagros, sobre todo con su muerte y gloriosa resurrección, con el envío del Espíritu de la verdad, lleva a plenitud toda la revelación y la confirma con testimonio divino…” (“Dei Verbum”, 4).

Toda su existencia terrena remite al misterio de un Dios que es Amor, comunión de Amor, Trinidad de Personas unidas por el recíproco amor, que nos invita a entrar en la intimidad de su vida.

El Evangelio deja constancia de la ternura de Jesús. Él es “manso y humilde de corazón”. Es compasivo con las necesidades de los hombres, sensible a sus sufrimientos. Su amor privilegia a los enfermos, a los pobres, a los que padecen necesidad, pues “no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos”.

La parábola del hijo pródigo resume muy bien su enseñanza acerca de la misericordia de Dios. El Señor, con su actitud de acogida con respecto a los pecadores, da testimonio del Padre, que es “rico en misericordia” y está dispuesto a perdonar siempre al hijo que sabe reconocerse culpable. “Sólo el corazón de Cristo, que conoce las profundidades del amor de su Padre, ha podido revelarnos el abismo de su misericordia de una manera a la vez tan sencilla y tan bella”

La parábola del hijo pródigo es, a la vez, una profunda enseñanza acerca de la condición humana. El hombre corre el riesgo de olvidarse del amor de Dios y de optar por una libertad ilusoria. Por el pecado se aleja de la casa del Padre, donde era querido y apreciado, para ir a vivir entre extraños. El mal seduce prometiendo una felicidad a corto plazo. El hombre sigue así un camino que lleva a la esclavitud y a la humillación.

Nuestra época constituye un testimonio claro de este engaño. Vivimos en una cultura que margina positivamente lo religioso, que, dejando a Dios de lado, prefiere rendir culto a los ídolos falsos del poder, del placer egoísta, del dinero fácil.

Logroño, 11 de Junio de 1521 y la Cofradía del Pez

SAN BERNABE, PATRONO DE LOGROÑO.

San Bernabé

San Bernabé no fue uno de los doce elegidos por Jesucristo, pero es considerado Apóstol por los primeros padres de la Iglesia, incluso por San Lucas, a causa de la misión especial que le confió el Espíritu Santo y de su activa tarea apostólica.

Bernabé, judío de la tribu de Levi, había nacido en Chipre; su nombre original fue el de José, pero los Apóstoles lo cambiaron por el de Bernabé por su significado (hombre esforzado). Se le menciona en las Sagradas Escrituras, en el cuarto capítulo de los Hechos de los Apóstoles por la venta de sus propiedades y entrega de lo recibido a los apóstoles para distribuir entre los pobres.

Los Apóstoles lo apreciaban mucho por ser un buen hombre, lleno de fe y lleno del Espíritu Santo y por eso lo eligieron para la evangelización de Antioquía, así como para instruir y guiar a los neófitos.

En esta misión obtuvo la cooperación de San Pablo y los dos predicadores obtuvieron gran éxito alcanzando con sus prédicas gran aumento de convertidos.

Antioquía se convirtió en el gran centro de evangelización y fue ahí donde, por primera vez, se dio el nombre de Cristianos, a los fieles seguidores de Cristo.

Tiempo más tarde, se les encomendó una nueva misión y partieron a cumplirla, acompañados por Juan Marcos. Primero se trasladaron a Seleucia y después a Salamina, en Chipre. Luego llegaron a Pafos, donde convirtieron al procónsul romano Sergio Paulo, navegaron hasta Perga en Pamfilia, donde Juan Marcos los abandonó. En Iconium, en Licaonia, estuvieron a punto de morir apedreados. En Listra, San Pablo curó milagrosamente a un paralítico y los habitantes paganos los confundieron con dioses. De regreso a Antioquía pasaron por todas las ciudades que habían visitado para confirmar y ordenar presbíteros.

Ante el segundo viaje misionero surgió un conflicto entre Pablo y Bernabé. Bernabé quería llevar a su primo Juan Marcos y Pablo se oponía por haberles abandonado en la mitad del primer viaje por miedo a todas las dificultades encontradas. Por ello decidieron separarse. San Pablo se fue a su proyectado viaje con Silas y Bernabé partió a Chipe con Juan Marcos. Más tarde se volvieron a encontrar como buenos amigos misionando en Corinto, por lo que se deduce que Bernabé, en ese tiempo, aún vivía y trabajaba en los años 56 o 57.

Posteriormente, el mismo Pablo invita a Juan Marcos a unirse a él, cuando estaba preso en Roma.

Algunos apuntes cuentan que San Bernabé fue apedreado hasta morir en Salamina, un 11 de junio. Pero otra tradición nos lo presenta como predicador en Alejandría y en Roma años más tarde y además como primer obispo de Milán. Pero con seguridad, alrededor del año 60 ó 61, San Bernabé ya había muerto.

 

El SITIO DE LA CIUDAD.

Sitio de Logroño

En 1520, el Emperador y rey D. Carlos I pasa por la ciudad de Logroño camino de Castilla, y el recibimiento de las gentes, le dan a entender al monarca que Logroño es una ciudad fiel al imperio y a su rey.

Consciente del lugar geográfico que ocupa Logroño, teniendo en cuenta la cercanía con Navarra, sus intentos del retorno al reino con una dinastía francesa afín a Francisco I, y por otro lado su cercanía a Castilla y las revueltas de los comuneros, sin perder de vista los problemas con las Alpujarras, decide y manda mantener un pequeño destacamento de su guardia personal, que recuerde siempre su vinculación con la ciudad.

La persona designada al mando de dicho destacamento, don Pedro Vélez de Guevara, Duque de Nájera, elije a hombres de confianza, vinculados con La Rioja dejándolos como guardia de la puerta de San Francisco, cercana al hoy puente de Piedra y a la puerta de Castilla, hoy del Revellín.

En pleno levantamiento comunero, la ciudadanía de Logroño hizo frente a las tropas del oportunista rey francés Francisco I.

Ya estaban las tropas de André de Foix, formadas por bearneses, labortanos, franceses y bajonavarros y engrosadas después por altonavarros, dispuestas para atacar Logroño, después de atravesar la invadida y rendida Navarra.

De los pueblos vecinos donde se hallaban los soldados en pequeños destacamentos diseminados, se dirigieron todos a Logroño en busca de asilo seguro, al ser ésta la población más importante y fronteriza con Navarra.

El día 21 de Mayo, el Concejo y Justicia de Logroño en unión del Corregidor D. Pedro Vélez de Guevara, dadas las noticias que traían los últimos refugiados y soldados, se acordó celebrar una reunión general en el templo de Santiago el Real, como sitio espacioso para anunciar a todos los Logroñeses la apremiante necesidad de adoptar algunas medidas. Las campanas de esta iglesia repitieron sus golpes con desusada celeridad anunciando a los habitantes de la ciudad la urgencia e interés de la convocatoria

Durante tres días, estuvieron preparándose para una más que posible defensa de la ciudad pues las noticias del avance del ejército francés hacia Logroño, eran cada vez más alarmantes.

Un último emisario, procedente de la vecina ciudad de Viana, fue portador en la tarde del día 24 de Mayo de la nueva y última posición de las tropas, pues se distinguían ya las avanzadas del ejército invasor. Ya no había duda; pronto estarían delante de los muros de Logroño y era urgentísimo prepararlo todo para la resistencia que se tenía decidida. La ansiedad crecía por momentos; los clarines militares tocaban llamada; las guardias se reforzaban con mas personas, y los castilletes situados sobre el puente del Ebro y también las murallas inmediatas á este punto así como las ventanas y tapias del convento de San Francisco, se coronaban de logroñeses y soldados ávidos de divisar al enemigo.

Por fin al amanecer del día 25 y cuando los vigías tomando las debidas precauciones, se dirigieron á los puntos de observación, tuvieron que retroceder á toda prisa, al tiempo mismo que por las alturas inmediatas aparecían los soldados franceses.

Pronto se presentó a la entrada del puente, un oficial francés acompañado de varios soldados, trayendo un pliego que los centinelas reciben y pasa de mano en mano. Mientras, los recién llegados, quedan en la parte exterior esperando la respuesta.

Inmediatamente el documento es conducido a la casa consistorial, donde ya estaban reunidos los representantes del pueblo, la comisión de defensa y los principales vecinos.

Abierto aquél en medio de la ansiedad que todos experimentaban, fue leído en voz alta por el presidente de la reunión.

El mensaje decía: «Al Capitán Gobernador de la plaza. Estimado señor: Enviado por mi Rey y Señor Soberano Francisco I y para cumplimentar sus órdenes en Castilla, os ruego no pongáis impedimento á que mis soldados penetren en ese pueblo para proseguir el camino, en la seguridad de que no se causará el menor daño ni perjuicio á esos habitantes. EI General del ejército de S. M. F. André de Foix, Señor de Asparrot.»

La contestación se redactó en el mismo momento sin deliberación alguna y con la conformidad de todos, en los siguientes términos: «Señor General: La ciudad de Logroño y todos sus habitantes, pertenecen al Emperador y Rey su Señor D. Carlos, y no se entregará ni dará paso á ese ejército enemigo mientras tengamos en nuestro poder, las llaves de sus puertas, que son tan pesadas, que por numerosos que sean los soldados que traéis, no podrán llevárselas. EI Capitán Jefe de la plaza, Don PEDRO VELEZ DE GUEVARA.»

Salió el portador con la respuesta hacia las posiciones francesas, viéndosele trepar con sus soldados por la falda occidental del cerro de Cantabria, de donde enseguida los franceses empezaron á descender en grandes masas aproximándose al puente con intento de penetrar por él. Se intercambiaron numerosos disparos de una y otra parte, comprobándose que les era imposible el paso por este sitio perfectamente defendido. Cesaron los ataques y conservaron sus posiciones a muy corta distancia.

Transcurridas algunas horas y por uno de los vados del Ebro cerca de Varea, el ejército francés cruzó el río y apareció por el Oriente de la ciudad situándose en las inmediaciones del convento de Madre de Dios. Treinta mil soldados según crónicas de la época, comandados por el General Asparrot sitiaban la ciudad.

Desde que comenzó el 25 de mayo de 1521 el sitio a la Ciudad de Logroño, mantuvo el capitán Vélez de Guevara el encargo de organizar la defensa. Otra de las misivas que D. Pedro llegó a mandar para el General Asparrot, decía: «Logroño no abrirá sus puertas al enemigo, mientras uno solo de sus habitantes, tenga vida para combatir. Nos defenderemos hasta la muerte».

El sitio de San Bernabé

Desde que se formalizo el cerco, los ataques, escaramuzas, combates y pérdida de vidas humanas fueron numerosos. Se intentaron varias estrategias, incluida la de anegar el campamento francés mediante una riada. El mismo 10 de junio, cuando la escasa guarnición de la ciudad junto con valerosos habitantes atacó por la noche el campamento enemigo, infundieron con confusión y temor en las tropas atacantes, el mensaje de que se acercaban un grandioso ejercito de 20.000 soldados, con D. Antonio Manrique de Lara, Duque de Nájera al mando, de ellos.

Ante semejante amenaza, Asparrot mandó levantar el asedio y huyó con sus tropas en desbandada. Al día siguiente, 11 de junio, la ciudad celebró la victoria y juró el ‘voto de San Bernabé’. Esto se celebra cada 11 de junio en la festividad del santo. Durante todos los día del asedio, la población tanto civil como miliar, se alimentó con peces de Ebro pescados por la noche, pan hecho con la harina del trigo de los graneros de la ciudad junto con vino de las bodegas.

Agradecido el emperador Carlos I de España al señalado servicio que los logroñeses prestaron en esta memorable campaña, les concedió el privilegio de poner en el escudo de armas de la ciudad las tres flores de Lis que el ejército de Asparrot traía en sus  banderas, con otras distinciones que detalladamente constan en aquel y otros  documentos, por la defensa de Logroño durante el sitio que sufrió la MUY NOBLE Y LEAL CIUDAD DE LOGROÑO en el año 1521.

Hemos encontrado un excelente y fiel relato del sitio de Logroño realizado por don F. J. Gómez, ganador de varios premios, y que no se puede dejar de consultar, leer y descargar desde el siguiente enlace.

http://www.logronopasion.com/pdf/El_Sitio_De_Logroño_En_1521.pdf

 

LA GESTA DE AQUELLOS LOGROÑESES Y EL INICIO DE LA TRADICIÓN.

Como ya hemos contado, en aquel año 1521, el ejército francés al mando del General André de Foix, invadió el norte de España entrando por Navarra y aprovechando el desconcierto creado por la Revuelta de las Comunidades.

Pamplona cayó fácilmente en su poder y avanzaron rápidamente hacia Castilla intentando pasar e invadir la población de Logroño que se convirtió en un muro infranqueable que las fuerzas francesas no pudieron ni supieron superar.

Varios días resistieron los logroñeses de aquel entonces el tenaz asedio, pero los habitantes de la población junto a su guarnición, recurriendo a su ingenio y  argucia, desplegado en sus estrategias y recurriendo a los peces capturados furtivamente por la noche en el río Ebro, al vino almacenado en la cuidad y al más humilde de todos los alimentos que con el trigo proveniente de los graneros logroñeses, confeccionaron el pan, con lo que bien alimentados y con fuerte moral, consiguieron ganar ésta inigualable batalla.

El 11 de junio, día de San Bernabé, el ejército invasor levanto el campamento y desistió de pasar e invadir Logroño. Se rompió el asedio y se resitió al enemigo. Logroño hizo al Santo su patrón en agradecimiento y conmemoración de esa fecha, esencial en la historia de la ciudad.

Con el paso de los años, arraigó la costumbre de repartir en el día grande de las Fiestas de San Bernabé, peces, pan y vino a los logroñeses, en recuerdo de aquella gesta.

De esta tradición, surgió la Cofradía del Pez que cada 11 de junio, distribuye al lado de los restos de la única de las puertas de la antigua muralla de la ciudad aun en pié, llamada Puerta del Revellín, más de 20.000 raciones de los alimentos que propiciaron la victoria logroñesa en aquel día del 1521.

 

LA COFRADIA DEL PEZ.

La Cofradía del Pez, es la encargada del Reparto del Pez y es la razón de ser de su fundación, siendo éste momento del reparto del pez sin duda, el acto principal de estas Fiestas y una tradición espacialmente querida por todos los logroñeses, que encuentra en la defensa de los valores y tradiciones logroñeses, su principal seña de identidad.

Los miembros de la Cofradía participan en otros actos de las fiestas, como el traslado de la imagen del Santo el día anterior de la Iglesia de Santiago a la Con-Catedral de Santa María de La Redonda.

Un dato curioso es el número de cofrades, pues solo pueden ser 26. Este número es el resultado de la suma de la fecha (día, mes y año) 11+6+1+5+2+1 es decir 11 de junio de 1521. La condición indispensable para ser elegido miembro de la Cofradía es ser de nacimiento logroñés, y destacar por la defensa de las tradiciones de la capital riojana. Para acoger a aquellos que sin haber nacido en Logroño, se distingan por su entrega a esos valores, existe la categoría de Cofrade de Honor, que es idéntica en sus deberes y responsabilidades, a la de Cofrade de Número.

Actualmente son 39 el número de cofrades, de los que 7 son cofrades eméritos, 24 de número y 8 cofrades de honor.

Su actual Cofrade Mayor es D. Alejandro Bezares González, su Cofrade Secretario  D. José María Gómez Lozano Mayor y como Sacerdote Consiliario D. Carlos de la Concepción Martínez.

Fotografías para el recuerdo.

Cofradía del Pez

Cofradía del Pez 2

Cofradía del Pez 3

 

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo 2015

Corpus Christi
«Mi carne es verdadera comida, y mi Sangre verdadera bebida; el que come mi Carne, y bebe mi Sangre, en Mí mora, y Yo en él.» (Jn 6, 56-57)

Corpus Christi, en latín, “Cuerpo de Cristo” o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, antes llamada Corpus Domini “Cuerpo del Señor”, es la principal finalidad de proclamar y aumentar la fe de los católicos con la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento.

 

La celebración de esta festividad, se lleva a cabo el jueves después de la solemnidad de la Santísima Trinidad, que a su vez tiene lugar el domingo después de Pentecostés, es decir el Corpus Christi, se celebra 60 días después del Domingo de Resurrección). Específicamente, Corpus Christi es el jueves que sigue al noveno domingo después de la primera luna llena de primavera del hemisferio norte; aunque en aquellos lugares en que no es festivo, se traslada al domingo siguiente.

En el siglo XIII había prácticas religiosas que eran tildadas de herejías por la jerarquía católica porque se apartaban peligrosamente de las enseñanzas doctrinales de la Iglesia. Estas prácticas convivían al mismo tiempo con ciertas creencias ancestrales de origen natural. La mayoría eran pervivencias atávicas de determinados rituales paganos, que tampoco tenían nada que ver con las enseñanzas de la Iglesia oficial, pero que el pueblo compaginaba con las prácticas cristianas.

Es en este contexto cuando nace la festividad del Corpus Christi. En aquella época, todas estas corrientes contradictorias y opuestas en el seno de la misma Iglesia católica acabaron estableciendo una verdadera guerra de milagros entre las diferentes posturas con el fin de validar la tendencia que cada uno defendía. La mayoría de estos hechos visionarios y milagrosos se centraban en el Sacramento de la Eucaristía y se acabaron convirtiendo en cruciales para defender los postulados oficiales emanados de la jerarquía eclesiástica.

Una de las herejías más divulgadas del momento, y uno de los detonantes originarios de la institución del Corpus, fue la profesada por Berenguer de Tours, que negaba la presencia real de Cristo en la Eucaristía. No hace falta decir que esta teoría no gustaba nada a la Iglesia oficial, cansada por otra parte de tantas heterodoxias, debates y polémicas religiosas y que veía entonces cómo alguien atacaba directamente uno de los postulados básicos de su doctrina.

La respuesta a este ataque contra el dogma de la Eucaristía fue extraordinariamente rápida. A través de la interpretación de las visiones de Juliana de Bethune, priora del monasterio de Mont Cornillon, próximo a Lieja, el obispo de esta diócesis, Robert Thorete, convocó un sínodo diocesano el año 1246 en el que se instituyó una festividad alegre en honor del Santísimo Sacramento. Esta nueva celebración, muy alejada del carácter austero del Jueves Santo, que era el día tradicional de exaltación de la Eucaristía, fue colocada el jueves después de la octava de Pentecostés y fue celebrada por primera vez el día 5 de junio de 1249. El Corpus, pues, nacía como una celebración local, circunscrita únicamente a la diócesis belga mencionada.

Un milagro ocurrido el año 1263 en Bolsena, donde, ante las dudas de un canónigo de que la hostia y el vino de la misa se convirtieran en el cuerpo y la sangre de Jesucristo, de unos corporales brotó sangre, fue el verdadero detonante que hizo que la festividad se extendiese por todas partes. Ante el hecho milagroso, el papa Urbano IV decidió ampliar a toda la cristiandad el proceso que él mismo había vivido e impulsado en Lieja.

Así, al año siguiente, fue instituida la solemne festividad, el 8 de septiembre de 1264 por este papa, mediante la bula Transiturus hoc mundo. A Santo Tomás de Aquino, se le encargó preparar los textos para el Oficio y Misa propia del día.

En el Concilio de Viena de 1311, el papa Clemente V dará las normas para regular el cortejo procesional en el interior de los templos e incluso indicará el lugar que deberán ocupar las autoridades que quisieran añadirse al desfile. Y en el año 1316, el papa Juan XXII introduce la Octava con exposición del Santísimo Sacramento.

Pero el gran espaldarazo vendrá dado por el papa Nicolás V, cuando en la festividad del Corpus Christi del año 1447, sale procesionalmente con la Hostia Santa por las calles de Roma e inicia la tradicional procesión y salida a las calles, del Santísimo Sacramento.

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La festividad del Corpus Christi está unida a la tradición de confeccionar las alfombras florales ó de otros materiales como semillas, arenas ó serrín teñido, etc… En infinidad de localidades y en muchos pueblos, es habitual ésta costumbre de adorna sus calles con el colorido de miles de pétalos ordenados para formar vistosas imágenes en el suelo de sus calles. Otras utilizan los otros materiales pero la finalidad es la misma. Preparan sus calles para dejar el arte y dedicación de los autores de esas alfombras para hacer de esta celebración, algo muy especial, al igual que con las custodias, ostensorios, palios, carrozas, y otros objetos muy singulares, según en cada localidad.

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Otra costumbre de igual sentimiento, es engalanar los balcones con flores y adornos o emblemas de entidades y asociaciones religiosas, que serán verdaderas exposiciones en los diferentes recorridos de cada localidad.

Ya en nuestra ciudad, la Procesión  de Logroño iniciará su recorrido a las 12 del mediodía, discurriendo dicha Procesión del Santísimo en la carroza- custodia, por el siguiente itinerario: Desde la Concatedral de La Redonda,  Plaza del Mercado, Portales, Muro del Carmen, Muro de la Mata, Sagasta, Portales y Plaza del Mercado.  De nuevo dentro de la S. I.  Concatedral, se impartirá la Bendición con el Santísimo.

La procesión estará  engalanada, como ya viene siendo habitual, por hermosas alfombras que decoran el itinerario, en las que han participado: Adoración Nocturna Española, Asociación Ayedo, Asociación de Belenistas de la Rioja, Asociación Española contra el Cáncer, Cofradía Cristo de la Ánimas, Cofradía Del Descendimiento, Cofradía La Flagelación del Señor, Cofradía Jesús Nazareno, Cofradía  María Magdalena, Cofradía Ntra. Sra. De la Esperanza, Cofradía Ntra. Sra. De la Soledad, Cofradía Santo Sepulcro,  y los Colegios Alcaste, Las Fuentes, Santa María- Marianistas, así como también Corte de las Damas del Pilar, Hospitalidad de Ntra. Sra. De Lourdes y Obra Misionera de Jesús y María

 A JESUCRISTO, PAN DE VIDA

Grano terrestre de origen divino,
que naciste en Belén por mi sustento,
tuviste en Nazaret florecimiento
y en tu Jerusalén era y destino.

La cruz en que moriste fue molino
que convierte en harina y sacramento
tu cuerpo triturado, testamento
que paga al hombre en pan su desatino.

Llamaste a tu sacerdote ya contigo
al gozo del Reino verdadero
invitado a la mesa del amigo.

Concédele, Señor, como postrero
Don celeste consagrar tu buen trigo
y ejercer junto a ti su ministerio.

Luis María Centeno

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Actos para la Festividad Corpus Christi

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El próximo 7 de junio se celebrará la solemnidad del Corpus Christi, fiesta popular especialmente por su procesión.

Los actos organizados por el Cabildo de la S. I. Concatedral de La Redonda son los siguientes:

Sábado 6 de junio

  • 19,30 h. Vísperas solemnes

  • 20,00 h. Misa Vespertina

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Domingo 7 de junio

  • 11,00 h. Misa solemne del Corpus Christi

  • 12,00 h. Procesión del Santísimo en la carroza- custodia por el siguiente itinerario:  Plaza del Mercado, Portales, Muro del Carmen, Muro de la Mata, Sagasta, Portales y Plaza del Mercado.  De nuevo dentro de la S. I.  Concatedral, se impartirá la Bendición con el Santísimo.

Se invita especialmente a los Niños de la 1ª Comunión de las Parroquias de Logroño, Asociaciones católicas, Cofradías, Órdenes Terceras, Vida consagrada, Adoración Nocturna, Presbíteros, Cantores de coros parroquiales y Pueblo fiel.  Participará la  Agrupación Musical Logroñesa.

alfombrasLa procesión estára engalanada, como ya viene siendo habitual, por hermosas alfombras que decoran el itenerario, en las que han participado:

  • La Adoración Nocturna Española

  • La Asociación Ayedo

  • La Asociación de Belenistas de la Rioja

  • La Asociación Española contra el Cáncer

  • y las Cofradías

  1. Del Cristo de la Ánimas

  2. Del Descendimiento

  3. De la Flagelación

  4. De Jesús Nazareno

  5. De María Magdalena

  6. De Ntra. Sra. De la Esperanza

  7. De Ntra. Sra. De la Soledad

  8. Del Santo Sepulcro

  9. De las Damas del Pilar

 Los Colegios de:

  1. Alcaste

  2. Las Fuentes

  3. Santa María- Marianistas

 Corpus Christi

Y también:

  • Corte de las Damas del Pilar

  • Hospitalidad de Ntra. Sra. De Lourdes

  • Obra Misionera de Jesús y María