Sin pesimistas y detractores

De nuevo los pesimistas, detractores y agoreros de la Iglesia, aprovechan que llega la nueva campaña de la declaración del IRPF, para poder todo tipo de trabas y pegas para que incluso se rebaje la cantidad, hacen creer que es un dinero que se regala y que muchas veces hacen entender que se impone al ciudadano. De las tres opciones, por lo menos dos de ellas son totalmente falsas y engañosas,  y la explícita de rebajar la cantidad asignada, pues queda para que  cada ciudadano juzgue y revise los datos adosados por la CEE a este informe, DATOS TOTALMENTE TRANSPARENTES que presentan y se pueden confrontar con cualquier otro organismo del estado para comprobar que en todo caso, habría que aumentar y casi duplicar dicha cifra, pues porque casi la totalidad de ese dinero termina, donde es, “su tan” buscado destino, las manos y bolsillos de los más necesitados. Da igual de qué religión, de qué raza, de que sexo, todos HIJOS DE DIOS

por tantos

Uno de cada tres contribuyentes, recuérdelo, una de cada tres personas con obligación de presentar la Declaración de la RENTA, marcó el año pasado (2018) ambas casillas con esa ya famosa X, la casilla que el impuesto de la renta de las personas físicas (IRPF) reserva para la Iglesia católica y la otra X para otros fines benéficos, que curiosamente todos los católicos y cada vez más, el resto de ciudadanos, marcan en conjunto ambas casillas para así poder llegar y atender muchos más casos y situaciones.

Y antes de pasar a detallar los números de las cuentas, quiero hacer como otras veces hincapié EN ALGO MUY CURIOSO Y DE HISTORIA, que sin duda viene a demostrar año tras año, que es igualmente responsable, coherente y que rentabiliza el resultado final.

Alguna mente bastante frígida en sentimientos y quizás incluso “pelín” malvada diría yo, en estudios de rentabilidad, pensó en “retirar” la asignación que desde muchos años atrás, llegaba a la Iglesia como si de un regalo se tratara, cosa completamente falsa pues el Estado no regala nada a la Iglesia , todo lo contrario, solo paga parte de los servicios que la Iglesia le presta y que muchas veces, en la mayoría de los casos, el estado, sale beneficiado (esto, ya lo explicaremos más adelante y daremos números) pero volviendo al tema que nos ocupa, para evitar como recordaba dicha asignación, se creo, las ya famosas casillas. Una para la Iglesia, otra para “otros fines beneficos” para poder hacerle una legal competencia. E incluso, una tercera casilla. Ésta para anular todos esos privilegios descritos, y para un “no” rotundo a donativos religiosos. Esta casilla, no tardó mucho en desaparecer. Desde el inicio de este sistema, si marcabas una de las otras dos casillas ó las dos, confirmaban todo lo contrario. Con ellas tachadas, el Estado entiende que asignamos a las entidades indicadas, el 0,7 % (antes el 0.5) de nuestros impuestos a cada una de las dos opciones.

Ahora bien, desde el comienzo de estas casillas en el IRPF, se han mantenido tres claras posturas que conviene resaltar para entender el sentido y resultado de éste hilo y la patente mala idea de las personas que siendo conscientes de ello, «tapaban» una de las posturas y ensalzan las otras dos.

OPCIÓN DE LAS DOS CASILLAS MARCADAS

La primera opción era y sigue siendo la adoptada por la Iglesia Católica, tanto desde sus campañas publicitarias como desde las distintas manifestaciones y actos de sus principales responsables (incluso desde los púlpitos en las homilías) han mantenido, animado y explicado siempre, que todos los ciudadanos tachemos las dos casillas disponibles. «A LA IGLESIA CATOLICA» y la de «A FINES SOCIALES» y de esta manera se destinan un 0,7% a la Iglesia y otro 0,7% a otros fines sociales. Ni se resta de uno a otro, ni se divide entre las dos opciones, como tampoco incrementa nuestro pago de impuestos. La única realidad es que de nuestros impuestos, marcando las dos opciones, “ordenamos” al Estado que se ingrese en las cuentas de la iglesia el 0,7% de los mismos y que de igual forma ingrese en las cuentas de las otras ONG,s, por ejemplo Cruz Roja, Médicos sin fronteras OTRO 0,7% de los mismos. GRACIAS. MUCHAS GRACIAS POR ELLO, ASI LLEGA MAS DINERO

OPCIÓN DE UNA SOLA DE LAS DOS CASILLAS A ELEGIR

La segunda opción es centrarse en TU propia campaña publicitaria como entidad, de información y hacer todas las manifestaciones necesarias para hacer llegar «SU» mensaje y solicitar para sus formaciones, organizaciones y entidades esas cantidades indicadas. Es decir (pongo el ejemplo de la mayorias de ONG,s) solicitar que se tache la casilla «A FINES SOCIALES» y de la otra casilla se olvidan deliberadamente, haciendo pues así su campaña para que SOLO se tache la casilla de fines benéficos y todo lo  recaudado para ese fin, ellos recibirán su parte correspondiente. Otra versión dentro de ésta segunda opción, es similar a la primera de la Iglesia Católica, pero la diferencia puede venir según el talante de cada entidad, pues hay algunos que dándose cuenta de la realidad, han optado por aconsejar y AÑADIR a sus mensajes de petición, que también pueden marcar las SEGUNDA casilla y con ello no dividen el pago de ese 0,7% sino todo lo contrario, entendiendo con ello, que de esta forma, llegará más y de mejor forma la ayuda para todos, no siendo así, en la parte de estas entidades, que «tapan, ocultan o enganán» para que se inciden en señalar solo la casilla de «A FINES SOCIALES» negándole a la Iglesia Católica la posibilidad de que también a ella, le llegue ese dinero aun sabiendo que a ellos, no les afectará para nada en la cantidad a recibir. Todo lo contrario, pues esa parte del dinero, se quedan en las arcas del estado para otros gastos que sin duda no revertirán en beneficio social. Y es por ello, que estas opciones son las que más ha elegido la gente de buen corazón.  DE NUEVO, GRACIAS. MUCHAS GRACIAS POR ELLO.

NEGAR E INTENTAR ANULAR CUALQUIER TIPO DE AYUDA SOLIDARIA

Y la tercera opción, gracias a Dios ya obsoleta y retirada, era la adoptada por cretinos e impresentable personaje, que hacían manifestaciones en varios programa de TV, solicitando para sus formaciones y entidades dichas asignaciones, cosa hasta aquí entendible según lo explicado en la segunda opción, pero lo que no era de recibo, que para justificar la necesidad de su interesada opción por esa parte de la asignación, difame, tergiverse y mienta sobre la gran labor y muchas veces única, labor humanitaria que solamente la IGLESIA CATOLICA desarrolla en muchos temas y campos. Desde los comedores sociales, Caritas, Unicef, Manos Unidas, Misiones y un largo etc., terminando por la labor parroquial en estos temas sociales. No hace falta marcharnos muy lejos, a otros continentes y estados, para encontrar a estos verdaderos «necesitados»

¿Y dónde están las ayudas a éstas personas necesitadas? ¿Dónde entrega dinero y ayudas el PAPA ESTADO? ¿Los sindicatos y sus ayudas sociales? ¿Alguna que otra ONG,s? Donde no han estado, ni están, ni estarán estas entidades, allí ha estado, está y estará la IGLESIA CATÓLICA. Y no se irán nunca de terrenos en conflicto, abandonando a la gente necesitada en guerras, en inundaciones, en terremotos, aunque puedan perder la vida ayudándoles… hay ejemplos ¿no?

Para terminar con este capítulo, solamente queda recordar de nuevo, pues estamos ahora en plena campaña del IRPF, que se pueden y deben tacharse las dos casillas, mandando los dineros, nuestros impuestos, a la Iglesia Católica y al resto de buenas gentes que alineadas con otras excelentes organizaciones se dedican en hacer el bien en obras sociales y humanitarias, en definitiva en el AMOR AL PRÓJIMO.

Para los dineros

Este año 2018, son 7.191.387 declaraciones personales, 26.885 más que en ejercicios anteriores, y un ingreso para la Iglesia de 284,4 millones de euros, un 6,19% más que el ejercicio anterior y la cifra más alta desde el comienzo del actual sistema de asignación tributaria, que se inicio en el año 2007 creyendo que los datos y resultados irían a ser completamente inversos a tal sistema, como han ido sucediéndose año tras años. Los datos los ofreció en conferencia de prensa el vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y presidente de la cadena Cope, Fernando Giménez Barriocanal. Lo acompañaba el secretario y portavoz episcopal, Luis Argüello, que es también obispo auxiliar de Valladolid.

El contribuyente católico puede asignar desde 2007 el 0,7% de su IRPF a las arcas de la Conferencia Episcopal, sin pagar nada de su bolsillo. Lo dice la propia publicidad de la CEE, que bautizó la campaña Xtantos: “Ni pagas más ni te devuelven menos”. Antes de 2007, el porcentaje de la cuota fiscal era del 0,5%. La reforma, con un incremento del 37%, se acordó con un canje de notas entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Vaticano en 2006, año en el que la Iglesia recibieron por el mismo concepto tributario poco más de 144 millones.

La cantidad recaudada crece en todas las comunidades autónomas sin excepción, pero con grandes diferencias. Por ejemplo, en Cataluña apenas marca la casilla de la Iglesia el 17,43% de sus contribuyentes, mucho menos de la mitad en porcentaje que Castilla-La Mancha (el 44%), La Rioja (44,9%), Extremadura (44%), Murcia (43,8%) y Castilla y León (42,2%). En el otro extremo, están, además de Cataluña, Canarias (25,95%) y Galicia (24,9%).

Por edades, el tramo que más marca la X en la del IRPF, es el de los contribuyentes entre 40 y 60 años. Los jóvenes menores de 19 años también lo hacen por encima del 32,6%. Por sexos, las mujeres siguen siendo más proclives a poner la X. Lo hace un 34,90%, frente al 32,6% de los hombres. También son más las liquidaciones individuales a favor de la Iglesia que las conjuntas: un 34,02% frente a un 26,46%.

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